CONTINUACION. UNIDAD II.
La Descentralización.
Es aquella en la cual las funciones del Estado son llevadas a cabo por diversos órganos con competencias determinadas. Por lo tanto, la descentralización no es otra cosa que un descongestionamiento de los órganos del Estado, esto se configura cuando el Estado asigna a otros organismos de la Administración Pública competencia para conocer y dar solución a los asuntos propios de dicho ente.
La Descentralización y la Globalización: dos megatendencias recientes y de cara al 2000.
La descentralización o el centralismo no son fines en sí mismos. Su polaridad y la imposición de un proceso sobre el otro cobran rasgos específicos según sea la realidad concreta en que se manifieste. En el presente histórico, la descentralización se asocia al fenómeno relativamente reciente de la globalización o mundialización del mercado; el cual es un modelo tecno-productivo en formación, de permanente innovación, que exige crecientes recursos financieros, genera productos de vida más corta y, gracias a la extraordinaria movilidad del capital y de la información, tiene un rasgo distintivo: la libre circulación de capitales y la integración económica.
La descentralización y la globalización son dos megatendencias que aparecen unidas de la mano aproximadamente desde los años ochenta. Como acertadamente apuntara el geógrafo Francisco González, "la descentralización es la otra cara de la moneda de la globalización; es la vuelta al lugar, a la aldea, al barrio, a la comunidad local. Es la clave para insertarse con éxito en el proceso de globalización".
Además de universal, la descentralización es un proceso político que sólo se consigue como consecuencia de la democratización en todos los países occidentales, de las conquistas que sólo se pueden dar cuando hay una cultura democrática que permita a las fuerzas descentralizadoras ganar terreno a las centralistas. "No se plantea en las autocracias, no hay autocracia con descentralización; se trata de un fenómeno democrático y es un producto de la democratización de los países, es propia de las democracias consolidadas".
Son dos los mecanismos impulsores y que unen de la mano a estas dos megatendencias: la integración espacial y, su contrario, la fragmentación o diferenciación generadas por las mismas fuerzas productivas envueltas en el desarrollo extensivo e intensivo del capitalismo. Las fuerzas de la integración espacial, las mayormente señaladas como "enemigas del tercer mundo", se basan en la desterritorialización, nuevo y sorprendente proceso que caracteriza a la sociedad global en formación y que se manifiesta no sólo en la esfera de la economía sino también en la política y la cultural. Las estructuras de poder económico que se forman y difunden, sin importar la diversidad y las diferencias a lo largo y ancho del planeta, así como las políticas y culturales, tienen ámbito internacional, mundial, o global, sin ninguna localización específica en éste o aquel lugar, región o nación, pareciendo flotar sobre estados y fronteras, monedas y lenguas, grupos y clases, movimientos sociales y partidos políticos. Estas estructuras de poder tienen correspondencia con la desterritorialización del capital y la integración universal de la información, que hacen que el intercambio económico -inclusive el social- pueda efectuarse, saltando los límites de la cartografía del Estado Nación y mediante la deslocalización de la producción y su consecuente centralización en múltiples territorios.
Al mismo tiempo y como contrapartida, el vasto y complejo proceso de globalización devela la pluralidad del modo de ser del mundo, sus fragmentos, sus partes y sus diferencias. Con las fuerzas de fragmentación o diferenciación espacial cobran vida entidades territoriales como la nación, la región, la localidad y por consiguiente la descentralización. Ante el avasallamiento de las fuerzas de integración espacial en el interior de las naciones resurgen estas fuerzas, desarrollando identidades y rivalidades regionales, y hasta locales, a partir de problemas tales como captación de ingresos, suministro de agua, costos de energía, control de la contaminación, préstamos industriales, construcción de infraestructuras productivas. Y, algo a rescatar a los fines del desarrollo: la reafirmación de cada forma sociocultural como sistema de valores vivo, sedimentado, codificado, significativo y que, en el ámbito de los intercambios y oposiciones, de las permutas y las reiteraciones, las continuidades y las modificaciones, confronta jerarquías, desigualdades, divergencias, tensiones y antagonismos, que terminan consolidando singularidades y originalidades.
La Descentralización Gubernamental.
Es aquella que permite la presencia de órganos descentralizados que se encargan de ejecutar, pero dichos órganos deben responder a un órgano centralizado. Sin embargo, en la legislación venezolana se conciben órganos que funcionan de forma descentralizada, estos órganos tienen una forma determinada en la Ley para su constitución, dichos órganos son:
- 1. Los Institutos Autónomos: Son personas jurídicas de derecho público de naturaleza fundacional, y se crean mediante Ley nacional, estadal u ordenanza municipal. En otras palabras, son órganos independientes, que tienen un patrimonio propio, pero que deben guiarse por la Ley que les dio nacimiento. Un ejemplo de un Instituto Autónomo lo son las Universidades Autónomas, como por ejemplo La Universidad de los Andes, La Universidad Central de Venezuela, La Universidad del Zulia, entre otras.
- 2. Las Empresas del Estado: Son las sociedades de tipo mercantil, en las que la República, los Estados o los Municipios u otro ente descentralizado, tiene una participación que excede del 50% del capital de la empresa. Son creadas mediante decreto o resolución emanada del Presidente de la República, Gobernadores de Estado o Alcaldes, según corresponda. Un ejemplo particular de una empresa del Estado es P.D.V.S.A (Petróleos de Venezuela y sus Empresas Asociadas), empresa en la cual el Estado tiene la mayor participación, otro ejemplo lo representa la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).
- 3. Las Asociaciones y Sociedades Civiles del Estado: Son aquellas en las que la República o su ente descentralizado posea el 50% o más de las cuotas de participación. Para su creación se necesita la autorización del Presidente de la República mediante decreto, o mediante resolución.
- 4. Las Fundaciones del Estado: Son los patrimonios que están destinados a la utilidad general, científico, artístico, literario, benéfico o social, y en la que la República, los Estados o Municipios hayan participado para su constitución, y en la cual alguno de estos entes haya aportado para su patrimonio inicial con más del 50%. Un ejemplo de una fundación del Estado lo representa en Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber. La existencia de ésta serie de órganos administrativos es una muestra de la descentralización gubernamental, y es una forma ideada por el Ejecutivo Nacional para aliviar el trabajo.
En algunos casos, estos organismos han demostrado su agilidad para desarrollar el trabajo que les corresponde, pero no siempre ha sido de esa forma. Un punto sin duda importante en la creación de los institutos autónomos lo constituye el hecho de que deben crearse por Ley, es decir, que sólo el Poder Legislativo tiene la competencia para crearlos.
Características de la Descentralización Gubernamental:
- a. La competencia ya no radica en solamente en un órgano superior.
- b. Permite la creación de otros órganos.
- c. Cada órgano funciona de forma descentralizada, es decir, tiene sus propias atribuciones y competencias.
- d. Los órganos que integran la descentralización gubernamental son de diversos tipos.
Sin duda alguna, la descentralización gubernamental es la forma más efectiva para que la Administración Pública pueda cumplir sus objetivos de manera más eficiente, puesto que colabora con el descongestionamiento de los órganos del Estado y permite el avance y desarrollo de otras instituciones que de igual manera contribuyen con el desarrollo de la nación.
DESARROLLO LOCAL:
El Desarrollo Local es entendido como: "una estrategia diseñada para mejorar el nivel de vida, económico y social de grupos específicos de población".
El Desarrollo Local abarca una política global que incluya aspectos de descentralización administrativa, organización de la población, ordenación del territorio y dotación de infraestructuras y servicios, etc.
Se puede definir además el Desarrollo Local como un "proceso por el que se organiza el futuro de un territorio, como resultado de la planificación llevada a cabo por los diferentes agentes locales que intervienen en el proceso, con el fin de aprovechar los recursos humanos y materiales de un determinado territorio, manteniendo una negociación o diálogo con los agentes económicos, sociales y políticos del mismo. El Desarrollo implica la búsqueda del bienestar social y la mejora de la calidad de vida de la Comunidad Local y concierne a múltiples factores, tanto públicos como privados que deben movilizar los numerosos factores, para responder a la estrategia de Desarrollo previamente consensuada".
El desarrollo local "Se trata de un complejo proceso de concertación entre los agentes - sectores y fuerzas- que interactúan dentro de los límites de un territorio determinado con el propósito de impulsar un proyecto común que combine la generación de crecimiento económico, equidad, cambio social y cultural, sustentabilidad ecológica, enfoque de género, calidad y equilibrio espacial y territorial con el fin de elevar la calidad de vida y el bienestar de cada familia y ciudadano(a) que viven en ese territorio o localidad. Más aún implica la concertación con agentes regionales, nacionales e internacionales cuya contribución enriquece y fortalece ese proceso que tiene una lógica interna, que avanza de manera gradual pero no dinámica ni lineal, que le da sentido a las distintas actividades y acciones que realizan los diferentes actores".
"Es un proceso basado en la alianza entre actores que se genera en un ámbito territorial inmediato, con el fin de impulsar procesos de cambio para el mejoramiento de su bienestar colectivo...capacidades de mejorar las condiciones ambiéntales".
"El desarrollo local es un proceso mediante el cual el gobierno y/o los grupos de una comunidad determinan administrar sus recursos, para crear nuevos empleos y estimular la actividad económica en una zona bien definida desde el punto de vista económico, indicando dicho proceso la formación de nuevas instituciones, desarrollo de industrias alternativas, mejoramiento de empresas, transferencias de tecnologías".
El desarrollo local en la sociedad de la construcción del socialismo
La construcción del socialismo tiene, como propósito principal, lo que es la resultante natural de cualquier formación económico social, a saber: la sociedad. En ello reside la esencia misma del nuevo régimen social. Pero la consecución de ese propósito plantea asegurar, en primerísimo lugar, la formación del propio hombre, en tanto que es él la componente determinante de las fuerzas productivas de la sociedad, y no es sino el desarrollo de ellas, lo que puede asegurar la transformación del sistema de relaciones sociales de producción, y consecuentemente, la construcción socialista.
El desarrollo local está obligado a alcanzar un acelerado crecimiento del individuo social en tanto condición de desarrollo de la sociedad local misma. Pero, al mismo tiempo, tal desarrollo es imposible de alcanzar fuera de un elevado nivel de cooperación entre los propios individuos sociales, los colectivos a los que necesariamente tiene que integrarse para de conjunto transformar el medio y adaptarlo a la satisfacción de las necesidades sociales, entre ellas, la necesidad de asegurar continuidad del desarrollo y disponibilidad de recursos y condiciones de habitad y vida para las generaciones venideras. Por consiguiente, la integración dentro de la localidad y hacia el entorno de ella -tanto el más próximo: la región, como el más mediato: la nación, y también el más distante: el resto del mundo-, es condición de desarrollo de los individuos sociales en la localidad, de los colectivos laborales que conforma y de las organizaciones que constituye para gestionar ese desarrollo.
Desarrollo Local: el punto de partida de una gran incógnita llamada Gobernabilidad
Se afirmaba en la exposición de motivos de la LODDT (Ley Orgánica de Descentralización, Delimitación y Transferencia de Competencias) que:
"...Nos encontramos frente a un Gobierno central que acumula en sus manos una desmesurada cuota de poder, dada su condición de actor principal del proceso de modernización del país (...) tenemos que soportar una pesada maquinaria burocrática centralizada que cada día encuentra mayores dificultades para procesar los problemas de distinto orden(...) la descentralización es uno de los ejes de la reforma, diseñada para dar respuesta al reclamo social de mayor acceso a las decisiones y de incremento de la eficiencia de los servicios públicos y la administración. Implica la transferencia de competencias y funciones desde el Gobierno central hacia los gobiernos estadales y municipales."
Cabe señalar que dentro de esta tónica centralista, mal infundada por algunos en su cometida de tratar de enraizar en nuestra sociedad un modelo que ha causado estragos en nuestras economías y demás áreas de interés social, es necesario hacerse la pregunta, ¿será posible que dentro de este proceso de cambio que vive actualmente nuestro país quede un espacio virgen para la gobernabilidad?., en este caso, cuando hablamos de gobernabilidad y hacemos referencia a lo local como la última instancia de gobierno capaz de generar sinergia e iniciativas dentro de la población para así poder llevar a cabo sus planteamientos y demás programas de gobierno, que sin perder la batuta, deben ir en concordancia con la planificación nacional, estamos hablando de un espacio en donde se entremezclan muchas posibilidades y opciones, las cuales buscan el bienestar de la comunidad.
Lo Local, base primaria de esa gran estructura que llamamos gobierno y en la cual se presentan los mayores y más diferenciados problemas, tanto de índole económico, político como social, en la cual es interesante señalar y así lo especifican Castells y Harvey en donde afirman que "los procesos de globalización y acelerado cambio tecnológico, y en general, el nuevo modelo de "acumulación flexible", han consolidado la exclusión social y regional a escala planetaria". De esta forma, dentro de cada país se van definiendo sectores modernos, eficientes, e integrados en tiempo real a la economía global, y por otra parte se perfilan áreas geográficas y sectores sociales excluidos, cuya marginalidad respecto a la economía global se profundiza. Es allí donde lo local como instancia primaria sufre las irregularidades cometidas por las políticas económicas, dichas irregularidades son producto de la mala transferencia de competencias a los niveles inferiores, y a su vez por la mala distribución de los ingresos por parte del Estado a las regiones, es por ello, la necesidad de un proceso innovador como lo es el crear nuevas normar que permitan descentralizar en areas especificas como lo hace la nueva Ley del Consejo Federal de Gobierno.
Si bien el concepto de desarrollo local no es nuevo, ha ganado considerable fuerza en la última década y ha crecido también en confusión. Se trata de un concepto sustantivo que alude a una cierta modalidad de desarrollo que puede tomar forma en territorios de variados tamaños, pero no en todos, dada la intrínseca complejidad del propio proceso. El desarrollo local, en el análisis de Muller, fue la forma normal de reproducción social y vuelve, envuelto ahora en un velo tecnológico, a reinstalarse como forma de reproducción social y territorial. Se trata de un caso similar al de los polos de desarrollo a la Perroux, que ha renacido desde la industrialización Fordista a la industrialización flexible.
Las fuertes transformaciones que se están produciendo en el modelo de acumulación de capital plantean problemas de regulación como la gestión del mercado de trabajo o la adaptación y difusión de la tecnología moderna que las instituciones que fueron eficaces durante la última fase expansiva del ciclo, no son capaces de afrontar. Los instrumentos de intervención del Estado han perdido eficacia en la regulación de la economía, lo que produce un desajuste entre las demandas de regulación y el marco socio-institucional. De esta manera las transformaciones que están ocurriendo en el sistema de intervención del Estado adquieren un carácter estratégico.
Dentro del ramo de la reestructuración del aparato estadal cabe señalar que uno de los logros significativos ha sido la mejora en la eficiencia de la inversión social, la cual debe basarse en la descentralización progresiva de su ejecución, con un incremento en la participación de los beneficiarios, organizaciones de la sociedad civil y comunidades locales, en una adecuada multisectorialidad que permita el refuerzo mutuo de programas en distintos frentes. Asimismo es necesaria una focalización eficiente que concentre los beneficios de la inversión social en los grupos más desfavorecidos. Es por ello que la identidad local se ha rebelado y descubre que la única posibilidad de supervivencia es impulsar procesos de desarrollo localmente controlados, ¿pero controlados por quién?, es ahí donde viene la parte de capacitación y eficiencia técnica, que garantice la mayor eficacia por parte de los entes locales en la solución de los problemas comunales. Esta escala o dimensión para superar las formas de desarrollo se articula con una nueva valorización de esta iniciativa.
El desarrollo local es presentado hoy como una alternativa para lograr una mejor forma social partiendo de la necesidad de rescatar lo local como ámbito geográfico-institucional autónomo del desarrollo, incorporando en la gestión a los actores sociales en el proceso de determinación, formulación e implementación de políticas económicas locales. Para el director de Desarrollo y Gestión Local del ILPES, Francisco Albuquerque. (1997:5)
"El desarrollo local consiste en un proceso de transformación de la economía y de las sociedades locales orientado a superar las dificultades y retos existentes, que buscan mejorar las condiciones de vida de su población mediante una actuación decidida y concertada entre los diferentes agentes socioeconómicos locales públicos y privados, para el aprovechamiento más eficiente y sustentable de los recursos endógenos existentes, mediante el fomento de las capacidades de emprendimiento empresarial locales y la creación de un entorno innovador en el territorio".
Diferentes estudios sobre este proceso de desarrollo local han demostrado la importancia de la dimensión de la identidad, la cual no es posible sin la existencia de un desarrollo local, la identidad no se alimenta sólo por la transmisión de generación en generación sino también por la pertenencia al territorio, diferentes casos de desarrollo local están frecuentemente ligados a una resistencia activa a abandonar un territorio, y a la urgencia de buscar formas de desarrollo que hagan posible la permanencia en el espacio físico.
Lo fundamental en este proceso es la revalorización del ámbito local como espacio sobre el cual un grupo de actores se plantea una perspectiva que abarca las problemáticas de su entorno como áreas productivas posibles a desarrollar, políticas de empleo, políticas de corto y largo alcance, etc. Para hacer efectiva cada una de estas operacionesse hace necesario contar con los recursos humanos y financieros, esto es uno de los problemas que presentan las comunidades locales, pues al no contar con un sistema de gestión eficaz se retrasa la ejecución de los objetivos planteados. Es por eso que se hace pertinente la presencia de mediadores entre instancias locales y la comunidad. Es por ello que la autonomía del nivel local es necesaria porque es el ámbito más idóneo para integrar las dos funciones más importantes del ordenamiento territorial: la asignación de los recursos públicos en el nivel municipal de acuerdo con los planes de desarrollo económico y social estadal, y la ordenación territorial de su ámbito, con especial consideración del protagonismo de lo urbano.
En el estudio de lo local la cuestión de la gobernabilidad viene dada además por el estudio que le imprimen los actores locales, los cuales están conformados por todos aquellos agentes que en campo político, económico, social y cultural son portadores de propuestas que tienden a capitalizar mejor las potencialidades locales. Se trata de buscar un mayor aprovechamiento de los recursos pero destacando la calidad de los procesos en términos de equilibrios naturales y sociales. Los actores locales son simultáneamente motor y expresión del desarrollo local, son llamados para encontrar y proponer alternativas. De esta forma podemos definir tres tipos de actores locales: i) los actores ligados a la toma de decisiones (político-institucionales); ii) los actores ligados a técnicas particulares (expertos-profesionales) y iii) los actores ligados a la acción sobre el terreno (la población y todas sus expresiones activas); de igual forma es menester indicar que dentro del proceso de desarrollo local en la cual actúan los diferentes tipos de actores es necesario que exista concertación, que sobresalga ante todo la negociación como punto neurálgico dentro de las relaciones gobierno-sociedad civil y, por último, que exista interacción entre los actores, de esta forma estaríamos logrando sinergia entre los grupos involucrados.
Pero dentro de este análisis, que papel juegan los municipios, que tipo de beneficios le brinda a las comunidades, existe algún apoyo por parte de los entes gubernamentales a las localidades, este cuadro perfectamente denotado en las agendas de los gobernadores, representan una piedra de tranca para aquellos que pretenden ser terratenientes de sus tierras, sin importarle la calidad de vida de los individuos que habitan en ellas.
Un rasgo esencial, el cual está sujeto a la presencia de los agentes que controlan el Gobierno Municipal es precisamente el de representar una zona de cruce de intereses locales y nacionales... la idea es que las comunidades se organicen políticamente en su gobierno local, pero no exclusivamente en él, las comunidades también están organizadas políticamente en su gobierno nacional, es decir, tienen voz y voto; de esta forma cada nivel posee un ámbito propio, la relación se define mejor como una tutela ejercida en el contexto de autonomía, es decir, es un vínculo que posee componentes contradictorios; claro está, lo contradictorio existe entre lo local y lo nacional, en el sentido de que el primero maneja o mejor dicho es el garante de una proporción mayor en cuanto a responsabilidades se refiere, o mejor dicho, el aspecto nacional visto de una manera jerarquizada, maneja una serie de competencias acorde a su actividad en el plano, y valga la redundancia, en el plano nacional, esto no quiere decir que lo local no se le pueden delegar ciertas responsabilidades, que el Estado mismo por su razón de ser, no las puede desempeñar a cabalidad.
Pero donde queda representada el área financiera de la que todos los estados con sus respectivos municipios dependen, pues bien, en cuanto al tema de los recursos financieros, la nueva Carta Magna, en general, no mejora el régimen financiero anterior y deja para un desarrollo futuro esa posibilidad. Las razones son las siguientes:
- El situado constitucional queda flotando en una banda de 15%-20%, mientras que era de 20% anual desde 1994.
- El FIDES pareciera desaparecer y dar paso a un Fondo de Compensación Inter-territorial cuyo régimen dependerá de lo que finalmente se negocie en el Consejo Federal.
- Queda previsto un régimen de asignaciones económicas especiales para aquellas entidades sedes de minas de hidrocarburos, con lo que se presume continúa la ley ya existente.
- Se remite a ley nacional la asignación de impuestos, tasas y contribuciones para promover con ello el desarrollo de las haciendas públicas estadales.
Todo esto nos hace pensar, y así lo señala el autor Carlos Mascareño al indicar que... asistimos a la gran batalla de los gobernadores electos por lograr las mejores condiciones en la hacienda estadal, toda vez que la estructura financiera vigente hasta 1999 quedó disminuida por lo antes expuesto, en definitiva es una oportunidad para los estados ya que se les abre una nueva oportunidad de poder disfrutar y con mayor ventaja sobre los ingresos totales territoriales, en todo caso y como lo indica el mismo autor, las negociaciones financieras van a quedar circunscritas a dos niveles de decisión: el Consejo Federal de Gobierno y la Asamblea Nacional unicameral; en este caso se ha de suponer que las instancias menores, es decir, los gobiernos locales podrán a su vez disfrutar de un mejor manejo del presupuesto otorgado por los municipios para su posible desarrollo, pero la incógnita acerca de cómo lograr que las instancias locales se desarrollen es lo que todavía queda por resolver, la disposición de los entes gubernamentales, es decir, alcaldes y gobernadores, la disposición al diálogo, la evaluación y control de los presupuestos asignados a cada alcaldía, el diálogo abierto entre alcaldía y sociedad civil para la solución de los posibles problemas, todo esto nos lleva a una gran encrucijada, la cual se presenta de la siguiente forma, actualmente se le están asignando a las comunidades el 20% de los recursos del Fondo Intergubernamental para la Descentralización (FIDES), con la finalidad de que las comunidades elaboren sus propios proyectos, los lleven a cabo y los evalúen, pero donde está representada la persona encargada de supervisar tales proyectos.
Este análisis antes expuesto coloca en el tapete lo importante y significativo que representa el evaluar lo local desde una perspectiva netamente social, es decir, ver las implicaciones que se generan a medida que se avanza dentro de este proceso, y a su vez si se está generando dentro del cúmulo de relaciones entre los diferentes actores locales el factor de gobernabilidad, es por ello que el debate sobre desarrollo local en América Latina nos ha llevado a reflexionar sobre las relaciones entre la singularidad de un proceso y su posible subordinación ante las regularidades estructurales, creadas estas por el mismo sistema central vigente. Centrar la atención en lo local es una vía alterna que conduce a la reflexión y a la necesidad de desmontar viejas tradiciones y costumbres para ir canalizando de manera gradual dentro del paradigma local/global, y entender que desde lo local es donde se manejan las estructuras organizativas y controladoras del desarrollo de una región.
Este paradigma local/global es lo que mueve los engranajes de la estructura organizativa de un gobierno democrático, y a su vez le inserta dinamismo a todas las áreas vinculadas con el mismo proceso y por ende queda claro que la validez y permanencia en relación de gestión entre las organizaciones civiles y el gobierno se incrementan en la medida en que sus logros se proyectan hacia toda la comunidad y más allá en el entorno, pero más allá de esta relación Estado-sociedad civil, es plantearse la idea de una nueva relación la cual nacería bajo el concepto local/comunal, cuya relación estaría estrechamente relacionada con la capacidad que tengan los gobiernos locales y sus instituciones, de darle respuesta a la problemática que pueden padecer las comunidades en su entorno, ésta es una idea planteada con la finalidad de darles autonomía a las comunidades, lo cual implica el no quedarnos con el supuesto de que todo es posible si se parte únicamente del análisis de entender primero lo global para luego adentrarnos en lo local, sino más bien partiríamos del supuesto que señala, conoce lo local y llegaras a la problemática comunal.
Desde luego que la relación planteada como "local/comunal" es directamente proporcional a las condiciones económicas existentes en el país en el cual se pretenda implantar dicho modelo, llamado así por la forma en que se puede llegar a analizar, sin perder de antemano y sin tener la menor intención de desacreditar a aquellos que plantean que la única forma de relacionar lo local es con el análisis de lo global, ya que este paradigma no estudia los niveles inferiores de la estructura piramidal en la cual han estado inmersos muchos países latinoamericanos, dicha estructura representada básicamente por Estado-Regiones-Localidades, en donde el primero ocupa la cúspide de la estructura y por ende controlador de todas las estructuras de gobierno, llámese instituciones gubernamentales, los siguientes escalafones están representados por grupos subordinados que sin tener autonomía total en cuanto a toma de decisiones han logrado avanzar para brindarles cierta autonomía a las comunidades y así poder alcanzar un posible desarrollo; plantear el modelo "local/comunal" es abrirle el paso a las comunidades para que desde los espacios menos representativos puedan ejercer su autonomía y desprenderse de los brazos controladores del Estado central.
Introducción del modelo "local/comunal" como propuesta para un posible desarrollo regional
Entender lo local es tener claro el cúmulo de relaciones que se desarrollan en un espacio físico, no necesariamente de tamaño reducido, pero con una complejidad singular, es decir, donde se entrecruzan una serie de relaciones de índole económico, político y social, las cuales tienen o se ven en la necesidad de retroalimentarse sin que ello genere discordia, lo cual a su vez le inserta dinamismo al proceso; pero el plantear lo local y, a su vez, insertarle el aspecto comunal genera una especie de incertidumbre, la cual se ve reflejada en el cómo lograr que las comunidades se organicen y mantengan y/o generen sinergia con los entes locales, de manera que se pueda producir una especie de convivencia y que a la larga no se conviertan en aspectos dicotómicos.
Como señalábamos con anterioridad, en América Latina, los procesos de democratización política y de descentralización del Estado revalorizaron durante la pasada década el papel de las ciudades y los gobiernos locales. Sin embargo, las limitaciones de estos mismos procesos, los efectos sociales de las políticas de ajuste que se añadieron a las desigualdades y marginalidades heredadas, la debilidad del entramado socio-cultural de las ciudades y los graves déficit de infraestructura y servicios públicos han retrasado la emergencia de las ciudades como protagonistas, ese retraso expresado en el cada vez desmejorado servicio que se le presta a las localidades es producto del ineficiente manejo que le dan al presupuesto que se le otorga a los municipios para su funcionamiento.
Es por ello quizá que lo que se tiene planteado es innovar a nivel político-administrativo de manera que se puedan generar mecanismos de cooperación social y de participación ciudadana. Tal es el caso que el papel promotor del gobierno local consiste en gran parte en estimular y orientar las energías de la población para así poder obtener un bienestar colectivo y por ende generar convivencia colectiva. La innovación democrática es, probablemente, el aspecto más interesante del papel que asumen progresivamente los gobiernos locales. Creemos que esta obligación innovadora responde a tres retos distintos: i) el de la participación ciudadana; ii) el de la cooperación social y; iii) el de la integración de las políticas urbanas.
Para generar un posible desarrollo local es haciendo uso del aspecto local/comunal, es decir, poner en práctica sendos proyectos o programas que generen iniciativas por parte de la ciudadanía y los incentiven a participar, a cooperar y a integrar políticas urbanas, de manera que tengamos en los niveles más bajos del ordenamiento territorial, llámese municipios y dentro de ellos grupos vecinales, personal capacitado para llevar adelante el control de las áreas que necesitan ser desarrolladas, para ello se establecerían acuerdos con los alcaldes para que tuvieran acceso a la ejecución de los programas; pero cual ha sido el resultado obtenido, pues bien, se obtienen muchas y buenas ideas, pero no se concretan en la gestión local, a su vez, según los alcaldes, la ejecución no traspasa los límites de las gobernaciones, y la única solución posible es profundizar el fortalecimiento institucional para la ejecución descentralizada de los programas, además de requerir una mayor autonomía de gestión, la participación de las alcaldías y la difusión de los programas.
Con realismo se ha dicho que la descentralización si recursos es un proceso que opera en el vacío y un esfuerzo vacuo por democratizar el municipio y reanimar la vida social y cultural de la provincia, dicho realismo, que hoy en día podríamos decir que se ha convertido en un realismo mágico, ha convertido la vida de los municipios en un perfecto desorden, en donde, de forma desmesurada le han concedido a los municipios una serie de funciones que antes eran responsabilidad directa de la Nación , sin que ello represente una buena excusa para transferir recursos financieros en relación con las transferencias concedidas a los municipios, es decir, mayor responsabilidad-menos recursos, convirtiéndose éste aspecto en el Talón de Aquiles de la descentralización Regional. Vale la pena mencionar y así lo afirma Oscar Moreno, el hecho de conocer las opiniones de los alcaldes sobre dos puntos básicos: cómo proyectaron su gestión económica y hacia dónde orientaron su programa de gobierno, dos premisas que ha nuestro parecer nos arrojaría una serie de respuestas pertinentes que nos permitiría aclarar la duda acerca de que han hecho en realidad los gobiernos locales para poner en práctica y llevar a cabo los tres retos antes mencionados.
Para definir o poner en claro que han hecho los gobiernos municipales o locales para llevar a cabo los tres retos antes mencionados, es necesario definir con precisión dónde comienza y donde termina el ámbito de la acción gerencial en un municipio, a qué orientaciones y estímulos responden los diversos comportamientos y actos que se engloban bajo el título de gobierno local, qué es, en definitiva, lo que hay que gerenciar, tomando en cuenta la cantidad de demandas y presiones que a su vez reciben estas instancias gubernamentales, revelando el cómo se debe actuar dentro de marcos más amplios, en cuanto a la definición de los objetivos planteados y el tipo de organización a la que están sujetas las instancias del gobierno.
Por ello lo escabroso del proceso de indicar dónde comienza y dónde termina el ámbito de la acción gerencial en un municipio, ya que existen dos tipos de relaciones particularmente importantes para los gobiernos locales: con los partidos políticos y con el gobierno central, este tipo de relaciones les permite a los gobiernos locales llevar de una forma holgada su administración, siempre y cuando los miembros electos por los gobiernos locales pertenezcan al partido que representa al gobierno, porque de otra manera conseguirán una serie de obstáculos que le restara dinamismo al proceso. En el primer caso al igual que en segundo, donde la relación se establece con los partidos políticos, se puede observar la marcada influencia que puedan ejercer estos en las decisiones que se tomen a nivel local, es decir, la influencia que puedan ejercer tanto el gobierno central como los partidos políticos incidirán en todos los ámbitos, tanto así que dificultará a su vez diferenciar cual será el ámbito de acción del gobierno local, debido a la confusión de sus respectivas misiones.
A.- Participación Ciudadana vs. Gobiernos Locales. Un enfrentamiento injusto pero necesario.
Podemos encontrar que en esta relación, el representante de una localidad, llámese alcalde, debe estar en la capacidad de dar respuestas por igual a las diferentes tensiones y presiones a las cuales está sujeto. Un alcalde que actúa dentro de un ámbito de acción con criterios netamente técnicos o netamente políticos, esta andando sobre un camino escabroso y lleno de dificultades, a la vez que desarrolla una cultura de inoperancia en todos los niveles de su organización, en respuesta a esta problemática planteada el sólo hecho de sugerir una eficiente articulación de criterios técnicos con puntos de vista políticos suele ser uno de los requisitos más importantes para el ejercicio exitoso de la gerencia municipal.
La capacidad de interactuar con las comunidades le brinda a los gobiernos locales la posibilidad de conocer a fondo cuales son sus verdaderas necesidades y, de esta forma mantener un equilibrio con el entorno, claro está, este tipo de relación en donde el mandatario se ve en la necesidad de enfrentarse cara a cara con el ciudadano común y a partir de allí escuchar sus demandas, le ofrece al ciudadano la oportunidad de participar dentro de la toma de decisiones y así poder representar a una parte de la población, de igual forma este acercamiento por supuesto es menor ya que todo ciudadano, por herencia cultural, desea que su problema sea escuchado por el máximo líder. Este proceso sería más sencillo si las comunidades se organizaran, de manera que todas las peticiones en provecho de un bien común estuviesen enmarcadas dentro de un contexto de desarrollo comunitario, pero este paso previo de organización comunitaria no es tarea fácil para ningún gobernador o alcalde, tienen que crear un piso político estable de manera que se puedan crear instancias mediadoras que a su vez asuman la responsabilidad de recibir y procesar la información y por ende darle salida a todos los problemas que demandan pronta solución por parte de las comunidades.
Esta interacción producida por la relación existente entre comunidades y gobierno local, es producto de un cúmulo de presiones originadas por las primeras, para así poder obtener, si se puede decir, resultados satisfactorios, pero dicha interacción debe estar acompañada de un proceso de retroalimentación, en el cual ambas partes se fusionan y en donde el proceso de toma de decisiones se efectúa de manera horizontal y no vertical, en donde las acciones son tomadas de forma mancomunada y llevadas a cabo por ambas partes. Pero existe un problema que es preciso mencionar, y se presenta cuando las demandas de la población superan la oferta de las instituciones, en estos casos la imagen de la institución se deteriora, producto de una práctica clientelar exagerada. De allí que el volumen de público que acude a una gobernación en busca de soluciones, se encuentra con una estructura que impide una atención adecuada en términos del procesamiento de sus problemas.
En todo caso, la pugna establecida entre los gobiernos regionales y las comunidades locales viene dada por la indiferencia que muestran los primeros en mejorar la calidad de vida de la población, lo que trae como consecuencia inmediata que se generen iniciativas por parte de la población, la que eventualmente puede requerir de la ayuda del Estado a través de asistencia técnica, ayuda material, capacitación o medios institucionales capaces de orientar y servir de estimulo a la población necesitada. El Estado como tal, como ente regulador de las acciones que se llevan a cabo para su eficaz funcionamiento, debe tener claro que la participación ciudadana no es una alternativa a la democracia representativa, ni un paso a lo que actualmente llaman democracia participativa, sino sólo un complemento a la misma. Y es quizá por esto que no debe haber ningún tipo de relación, ni conflicto de intereses entre los gobiernos locales y el Estado, dada la necesaria autonomía que es conveniente que mantengan las organizaciones sociales respecto de la actividad política partidaria para impedir su desnaturalización.
En conclusión debe existir o prevalecer a nivel de gerencia municipal un orden, en el cual deben estar en consonancia tanto la participación ciudadana como los representantes del gobierno central, a partir del reconocimiento de este orden es como el gerente municipal puede introducir los cambios necesarios para alcanzar nuevos objetivos en cuanto a mejoramiento de la calidad de vida de la población, prestación de servicios, recaudación de fondos, etc., y no el pensar que el gerente municipal a través de su mandato va ha pasar de un supuesto caos a un orden que el considere ficticio, tan sólo por el hecho de que hay que alejarse de añejas tradiciones y prácticas harto repetidas.
B.- Cooperación e Integración Social. Dos variables importantes dentro del marco de acción de los Gobiernos Locales.
En este apartado es necesario destacar la importancia que representa para las comunidades el hecho de que haya o exista un nivel de cooperación y a su vez de integración de los miembros para realizar o constituir los medios más eficaces para llevar a cabo el desarrollo de la localidad o las localidades, asegurando de esta forma la permanencia en el tiempo de las políticas adoptadas tanto por el gobierno local como por las comunidades. Es por ello que el proceso de descentralización, promete una mayor participación de la población en los beneficios del Estado, a la vez que ofrece una más activa presencia de la sociedad en las circunstancias del sistema político imperante. Cómo consecuencia de esta afirmación es importante plantearse la siguiente incógnita, ¿Cómo lograríamos obtener una eficaz cooperación y con ello una fructífera integración de la población, si los niveles de vida de las mismas cada día reflejan un constante deterioro?.
Sería menester indicar que la respuesta o las posibles respuestas a esta incógnita están supeditadas a los programas o proyectos que tienen los gobiernos locales para impulsar de alguna manera el nivel de participación y desempeño de la población y en el bienestar de las mismas, y que tanto una como la otra mantienen una estrecha relación con las acciones que toma el Estado en respuesta a estas demandas, claro está, más allá de las acciones que pueda tomar el Estado para suplir estas demandas, cómo se lograría obtener sin la ayuda del brazo conductor del Estado central.
Cooperar significa ayudar, colaborar, establecer vínculos con otras instancias o medios capaces de ser receptores de todas las demandas de la población para así y a través de los programas o proyectos poder brindarles una salida pertinente a los problemas.
La participación admite una gran variedad de formas y modalidades, tales como la autogestión, la ayuda mutua y la integración, de esta forma cualquier acción organizada en función de la expresión de intereses pudiera constituir una modalidad de participación;, en donde la población, a través de la unión de grupos vecinales o juntas, logran de manera ordenada y/o organizada concretar sus aspiraciones.
En vista de la gran cantidad de comunidades que se han organizado a nivel local, han surgido aquellas que se desenvuelven de manera "extra-oficialmente" a partir de iniciativas de los propios sujetos sociales, todo esto en respuesta por la notable ineficiencia presentada por los entes locales al momento de llevar a cabo un programa o plan de contingencia; las comunidades que adoptan este tipo de modalidad corren el riesgo casi inadvertido de que en un momento determinado no sean reconocidas las acciones llevadas a cabo por estas dentro de los gobiernos locales, de manera que los cambios que se produzcan no tendrán un carácter legítimo y por ende no podrán ser reconocidos, pero en este caso ¿dónde comienza a ser legitimo el cambio?, será a partir de las relaciones que se establezcan y a manera de consenso con los entes gubernamentales, en donde dichos entes sean capaces de delegar ciertas responsabilidades a instancias que se encuentran muy por debajo de la cadena de mando, de manera que no entorpezcan las funciones y acciones que los estratos superiores desempeñan para mantener un control general.
En conclusión, los esfuerzos realizados por los gobiernos municipales, estadales y nacional, incluyendo la cooperación técnica internacional, para mejorar las capacidades gerenciales de las administraciones regionales y locales son meritorios, pero deben seguir progresando.
CONTINUARA....
FELIZ FIN DE SEMANA.-
Existe un lenguaje que va más allá de las palabras.
PAULO COELHO
keily dijo
hola buenos dias es keily lopez 15.418.430, sección G003, Administracón y gestión municipal
18 Abril 2010 | 03:58 PM